De la P-21 al 75

Cuando era pequeño, el barrio era atravesado por la línea periférica P-21 que unía la Colonia del Manzanares con la Plaza de España. Tras atravesar el Puente de la Reina, el autobús llegaba a la Plaza de San Pol, tomaba la Calle Comandante Fortea, llegaba a «los hotelitos» dando la vuelta en la Plaza de la Meseta y retornaba por el mismo camino. Estos autobuses eran de color verde para diferenciarlos de los autobuses azules de la recien creada Empresa Municipal de Transportes. «En 1967, el Ayuntamiento de Madrid ordena diferentes concesiones presentando varios concursos para establecer 28 líneas periféricas que iban a ser temporalmente explotadas por privados en una concesión para 12 años».  «En esa época, el servicio de las 23 líneas periféricas, con sus ramales, tenía una dotación total de 282 vehículos con autobuses de modelos y edades muy variados. La EMT calculó que, para poder asumir la prestación de este servicio, sería necesario aumentar la flota de autobuses en 212 vehículos más. El 8 de enero de 1980, el Ayuntamiento de Madrid aprueba la municipalización de las líneas periféricas. A partir del 1 de abril de 1980, la EMT de Madrid experimenta una gran reestructuración de su red de líneas con la creación de 24 nuevas rutas y la modificación del itinerario de otras seis. Se cumplen en estos días 35 años desde que el Ayuntamiento de Madrid decidiera municipalizar las líneas periféricas suprimiendo las concesiones de 1967.» (en http://blog.emtmadrid.es/2015/04/10/la-absorcion-en-los-80-de-las-perifericas-por-la-emt-de-madrid/) Por lo que yo recuerdo la subida al autobús se realizaba por la parte de atrás, en dónde el cobrador en su pequeño cubículo te expendía el billete con una máquina que hacía rotar para que saliera el billete. Por su parte el conductor se ocupaba de ir esquivando coches, camionetas y camiones que encontraba a su paso.  Un pequeño alambre que recorría las paredes del autobús servía para avisar al conductor de la intención de bajar en la siguiente parada. Creo que el agente único (conductor-cobrador) se incorporó más tarde, ya siendo línea 75. En el año 1971 el billete de ida costaba 2,50 pesetas y la ida y vuelta 3 pesetas y el viaje nocturno otras 3 pesetas, precios más baratos que los autobuses madrileños. A principios de los 70, las primeras líneas que se transfieren a la EMT se numeran a continuación de las existentes. Una de estas líneas fue la P-21 que se numeró como el 75 que conocemos en la actualidad (como ocurrió con la P-1 y P-2 que se renombraron como 72 y 73 respectivamente) . Más tarde surgió la idea de que las líneas periféricas se renumerasen como 1XX en adelante.      

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