TALGO (no es seguro que sea del barrio)

Por afinidad y cercanía me encanta compartir esta pequeña anécdota de mi infancia en el Barrio de La Bombilla por cuanto representaba para las gentes de aquella zona su proximidad a la Estación del Norte. Espero que sirva de recuerdo y disfrute de días felices. Un abrazo para todos..CUANDO PITABA EL TALGO. Si escuchabas el sonido característico del silbato de la locomotora del TALGO emprendiendo la marcha desde la Estación del Norte aquel 1950 en que entraron en servicio unos trenes ultramodernos que parecían venidos del futuro en un país cuya red ferroviaria estaba intentando recuperarse de las heridas de la guerra civil, tenías la «obligación» si tu barrio era La Bombilla, tu edad estaba entre los 8 y los 13 años y buenas piernas de salir corriendo como alma que lleva el diablo para llegar a encaramarte a la alta trinchera del ferrocarril a su paso por el Puente de los Franceses. Llegabas con la lengua fuera, pero disfrutabas de una visión alucinante. De pronto aparecía majestuosa una de aquellas locomotoras de color aluminio rotuladas y bautizadas con nombres de Vírgenes bien conocidas en nuestro país: Virgen del Pilar, de Covadonga, de Aránzazu, de Montserrat, de Begoña o de la Almudena arrastrando sin esfuerzo aquellos vagones de amplias ventanas herméticamente cerradas que se alejaba mientras contemplábamos extasiados la redonda zaga, rematada con cristaleras curvas dejando a su paso un tak, tak bien distinto al de los pesados convoyes con tracción eléctrica o de vapor.a los que estábamos acostumbrados. De sus ventanas no asomaban pañuelos ni brazos agitándose en adioses alegres o melancólicos, pero aquel Tren Articulado Ligero Goicochea Oriol (TALGO) era sin duda la imagen del futuro.

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