Almería

La tierra de nuestro amigo Manolo, el padre de Jose Manuel, con quién tanto disfrutamos tomando cervezas y sus preciados salmonetes.

Juego rural

Cigüeñas posadas en sus nidos

Otra de cigüeñas. Ésta en la finca Monesterio de San Lorenzo de El Escorial , desde la vía pecuaria que une Collado-Villalba con San Lorenzo de El Escorial.

Para la reflexión

«Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no nos protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.» Alissa Zinovievna Rosenbaum (Ayn Rand). La rebelión de Atlas. 1950

Mi amigo Manuel

Bastó una nota en el Face para que el «morsa» nos recibiera con los brazos abiertos en la que adoptó como su ínsula, la del Infierno, la Montaña blanca, Tenerife.

Nos recogió en el aeropuerto, nos llenó de folletos, nos llevó al teleférico del Teide, nos recogió al día siguiente, nos llevó a la playa y de allí a Garachico, a casa de Yobe, que nos alojó en su casa después de casi quince años sin vernos, nos llevó a la playa de la Tejita y nos ayudó a buscar alojamiento en el Médano. Mucho he de rebobinar en el tiempo para recordar una amistad que hiciera algo por el placer de agasajarme. Tanto que no merece la pena ponerme a pensarlo no sea que mi memoria se descomponga.

Sin embargo lo que le ha hecho más grande ha sido el hecho de saber desaparecer. De entender que necesitabamos nuestro momento. De haber seguido ahí, aún a costa de no haber compartido juntos su pasión por los barcos. Lo sentimos mucho Manu. Lo agradecemos mucho. Volveremos para estar contigo. La isla es grande y nuestro cariño también.

2013

Estrenamos año. No recuerdo la última vez que los paraguas acompañaban a quienes escuchan las campanadas en directo. ¿Metáfora de la que nos está cayendo?, ¿De lo que nos va a caer?.

Este año conseguí realizar las dos cosas a la vez. Reflexionar en el nuevo año mientras deglutia las doce uvas. Three new years resolutions: escribir todos los días en la web, redefinir mi persona y evitar que la cotidianeidad consiga anular mi capacidad de pensar y actuar sobre el sinfin de deseos que se agolpan en mi mente.

A por todas.