Curso de Entrenador de Baloncesto. Nivel 0-0

El sábado 8 de diciembre comencé el Curso de Entrenador de Baloncesto de Nivel 0-0, organizado por la Federación de Baloncesto de Madrid, en las instalaciones del C,B. Valcude de Alcobendas. El inicio del Curso ha sido decepcionante. Jorge Osma, al parecer el director del curso, con unos pantalones pesqueros que descubrían unos nauticos con calcetines, ante un alumnado de entorno a cincuenta personas y sin mirar al tendido dijo buenas tardes a los cuellos de su camisa y nos repartió un documento para firmar, unos DVD con la información del curso y un listado de participantes para que cotejasemos nuestros correos electrónicos. «El lunes recibirán el documento escaneado» dijo con un tono más bien altanero.

No puedó creer que persona tan poco comunicativa pueda ejercer la dirección de un curso de estas características. Sólo por educación uno espera un saludo de agradecimiento por etar allí, una breve introducción a los contenidos del curso, un gesto que transmita los valores que cualquier practicante de este deporte reconoce de inmediato. Nos habló de las penalidades que puede acarrearnos la falta de asistencia, los exámenes, la obligatoriedad de las prácticas. En ningún momento se refirió al papel de quienes entrenan equipos de baloncesto, a la importancia de ilusionar a quienes se inician en este deporte, a … tantas cosas.

En definitiva asisto a un curso del que nadie me ha explicado nada y en el que me siento como perdido. Unas breves reflexiones a este respecto.

La programación necesita una mejora sustancial. No puedo entender que empecemos un curso con una sesión sobre el Baloncesto mediante juegos, y que al día siguiente nos hablen de Aprendizaje y enseñanza, en el que se nos contextualiza un poco la sesión anterior.

La metodología utlizada es caduca y obsoleta. No puedo creer que me pasase 11 horas de mi fin de semana asistiendo a sesiones en las que los ponentes iban leyendo los «power point». No puedo creer que nos hayamos tragado una sesión de tres horas de Aparición de los fundamentos, en la que se nos explican los conceptos básicos de este deporte leyendo textualmente lo que dice la presentación. ¿No hay suficientes imágenes de jugadores expectaculares que sirvan para ilustrar la técnica individual? Eso sí se nos insiste sobremanera en que en el exámen tenemos que tener muy encuenta como vamos a describir los elementos de la técnica individual porque no es lo mismo hacerlo en la práctica que tenerlo que redactar. ¿Es que la evaluación no puede hacerse de forma práctica? ¿No sería mejor que cada uno con su balón reproduzca la técnica individual que se explica?. Particularmente creo que sí.

La documentación del curso es buena pero su organización es caótica y su diseño e imagen es horrorosa, empezando por la caratula del disco. Muchos de los PDF tienen textos en imágenes que no pueder reutilizarse. Cuantas personas anualmente han de soportar estos materiales tan caóticos.

Rafael Navarro nos ha impartido la sesión de Baloncesto mediante juego. Nos ha transmitido la importancia del juego como recurso de gran valor a la hora de iniciar a los chavales en la práctica de este deporte. Con un lenguaje técnico en ocasiones elevado nos ha dado algunas indicaciones interesantes. La importancia de los ciclos respiratorios y la aproximación del baloncesto a los ciclos de corredores de fondo. Los riesgos de la resistencia láctica. Esta primera sesión se centró en la realización de ejercicios de familiarización con los que se mejora la coordinación dinámica general. Las posibilidades de la comba para mejorar la coordinación, la capacidad física y la corrección de aspectos técnicos generales tales como el levantar las rodillas, llevar los talones hacia atrás, el movimiento de los brazos al correr, la disposición del cuerpo, etc. La utilización de hojas de periódico colocadas en el pecho para realizar numerosos ejercicios con o sin balón (hay que ir deprisa para que no se caiga el papel). Las variantes del juego del molestón. Las posibilidades de los juegos con dos balones, uno cogido por las manos y golpeando al otro en diferentes direcciones ya sea llevándolo hacia arriba a la altura de las caderas o sobre la cabeza, combinando ejercicios (tres botes, tres hacia el suelo, tres por encima de la cabeza), manteniendo el equilibrio de un balón sobre l otro, Rotar los balones para que el de abajo pase arriba y viceversa, Girando el balón por el tronco hacia la derecha y hacia la izquierda, Por debajo de las piernas, haciendo ochos, Lanzando un balón hacia el cielo mientras que el otro se recoge y se vuelve a lanzar mientras se recoge el primero. Realizando pases con dos balones entre dos jugadores de forma que giren desde mano derecha de 1 va a mano izquierda de dos de allí a mano derecha de 2 y desde allí a mano izquierda de1. Cambiar el sentido. Realizarlo pases con las manos arriba, Finalmente varios ejercicios con el banco sueco. Llevando el balón en las manos, subir la pierna izquierda al banco e ir avanzando por él mientras se alternan las piernas y se llega al final para lanzar a la canasta. El ejercicio puede complicarse botando una vez el balón cuando una pierna baja del banco, o botando de forma seguida cada vez que alternamos las piernas. Atravesar el banco alternando saltos juntando las piernas para subir al banco y abriendolas para tocar el suelo. Con una persona al final se recibe un pase cuando se sube y se devuelve antes de bajar. Con dos bancos atravesados, entrar a canasta levantando las rodillas y sin ladear las piernas. Ejercicios para hacer que el primer apoyo sea largo o que el segundo lo sea. Otros ejercicios atractivos fueron el fútbol humano en el que equipos formados por parejas dadas de las manos compiten por introducir el balón entre dos palos. Sólo vale dar tres botes cada miembro de la pareja. Hay que cambiar de posición cada dos o tres ataques para que usen las dos manos. Se puede complicar de forma que cada pareja lleve un balón y se añade otro con el que se que deben atravesarse los palos. Finalmente algunos ejercicios para trabajar el traspié (yo lo llamaba ganapasos). Bote y apoyo con el pie contrario al bote y con el pie del bote. Con mucho la mejor sesión de las cuatro del fin de semana.

Sube la audiencia de Telemadrid

Si, si, si!

Después de una profunda reflexión han decidido incorporar un colaborador que mejora sustancialmente la imagen actual.

El pico de audiencia supera el share de cuando sólo había dos canales de televisión.

El vídeo pasará a los «anales» de la historia. Se inicia con la primera nevada del año de la semana pasada y continúa con un rodaje que se hizo en pleno verano.

Madrid 2020. Y van tres.

El «no hay dos sin tres» le ganó la partida a «a la tercera va la vencida».Tenía la ilusión de celebrar mi 58 cumpleaños en la inauguración de los JJOO donde nací. Otra vez será. O no. Estambul ya lleva cinco intentos.

Ha ganado Tokio, Madrid tercera. Viendo los vídeos presentados por las diferentes candidaturas no me extraña.

El de Tokio es el que más me ha gustado por varias razones. Primera, transmite el esfuerzo, la ilusión, la concentración, el ánimo, la expectativa, la fuerza, la alegría, la gloria, la celebración. Todas las sensaciones positivas de quienes sienten el deporte, profesionales o no. Segunda, los corazones multicolores volando por la ciudad, esparciendo esas sensaciones por el mundo y transformándose en los pétalos de las flores del logotipo en la imagen final me parece un poco hortera pero muy efectista para el gran público, independientemente de que éste nos recuerde a las coronas funerarias de nuestro entorno. Tercera, sin ser muy exhaustivo he contado al menos diecisiete modalidades en las que aparecen deportistas compitiendo (Gimnasia, Halterofilia, Esgrima, Judo, Natación, Atletismo, Tiro con arco, Tenis de mesa, Balonmano, Remo, Vela, Waterpolo, Boxeo, Tenis, Ciclismo, Fútbol y Voleibol), en tres de ellas con deportistas con discapacidad (Ciclismo, Natación y Tenis), ninguno de los adversarios se ha acordado de estos últimos. Cuarta, aunque se lo podían haber currado un poquito más, resaltan algunas imágenes espectaculares de esos deportes. Quinta, todo el mundo es protagonista: deportistas, entrenadores, animadores. Seas quién seas te dan ganas de vivir una competición en ese país. Según estas viendo el vídeo estás diciendo ¡Quiero vivir esa experiencia!. Sexta bien traído el detalle del balón de rugby en las imágenes finales (será olímpico en Río de Janeiro y también en 2020). Séptima, bien escogido el recurrente símbolo de la Maratón como colofón deportivo en el que se unen deportistas de toda índole. Octava, bonito tributo final a los infantes futuros deportistas de todo el planeta. Novena, muy atrevidos con la última imagen de una niña en el agua,con la que les está cayendo en Fukushima.

Los de Estambul y Madrid, a mucha distancia del primero y sin ánimo de ofender,son dos buenos videos turísticos, que casualmente utilizan el mismo argumento en su presentación, la ciudad desde que se levanta hasta que se acuesta, recurren a sendos acróbatas (uno en bicicleta y otro en skate) para expresar un toque alternativo contrapuesto a sus atractivos turísticos y utilizan el baloncesto y las bicicletas como deportes de referencia. ¿A quién le extraña un empate en la primera votación?

El de Estambul se centra en la cultura y en la magnificencia de Santa Sofía. El vídeo muestra su situación entre la tradición y la modernidad, y entre el mundo occidental y el mundo árabe. Escenas de la vida cotidiana que tienen cabida en cualquier vídeo de promoción de la ciudad, con unas escenas muy bien elegidas que transmiten sensación de tranquilidad y sosiego. Apuesta en su escenografía por la juventud, juega de manera importante con las imágenes del mar y transmite el movimiento de la ciudad tanto en las imágenes del mercado como en las nocturnas del puente Galata. Ausencia casi total de escenas deportivas que se resumen en un atleta, unos jugadores de baloncesto y las más que gratuita aparición de un ciclista haciendo piruetas con un fondo excepcional. En definitiva un vídeo de la ciudad mondo y lirondo. Probablemente se llevó el desempate por sus escenas con personajes más próximos y cercanos que los madrileños.

El de Madrid hace un recorrido por las infraestructuras (Ave, Cuatro torres business area…), los recursos turísticos (Plaza Mayor, Museo del Prado, Plaza de España, Casa de Campo, etc.) y la actividad comercial y de ocio de la ciudad. Primero, bellas imágenes de una ciudad en la que, por lo que parece, se puede hacer de todo menos ir a una competición deportiva. Segundo, solo cuatro alusiones deportivas. El golf que vuelve a ser olímpico en 2016 , el fútbol, representado por el Vicente Calderón, y el baloncesto y las bicicletas, que no el ciclismo, en, a mi gusto, una abusada utilización de Madrid Río. Ninguna referencia al deporte profesional y ninguna al deporte de personas con discapacidad. Tercero, pocas, muy pocas personas. Ninguna identificable. Ninguna expresión. Ningún sentimiento. Sin alusiones a la sociodiversidad y a la multiculturalidad. ¿Dónde están los miles de voluntarios y deportistas? ¿Dónde nuestra pasión latina? ¿Dónde el cosmopolitismo? Cuarto, la debacle de la marca España. ¿Quiénes somos? ¿Qué somos? ¿Qué nos diferencia? No tengo respuesta y el vídeo tampoco. Poca identidad, tanto con el deporte olímpico, como con la ciudad. ¡Menos mal que se han evitado los toros!. Realmente me ha desconcertado que el vídeo para impulsar la celebración de unos Juegos Olímpicos en Madrid, finalmente se haya convertido en una promoción comercial de Tiffany & Co., quienes espero que al menos lo hayan financiado.

En definitiva, ha ganado el que mejor ha sabido captar el alma del deporte.

Puedes visualizar lo que te cuento pulsando: http://www.olympic.org/_Templates_/Pages/videoplayer.swf?videoCurrentThu…

23 de Évole

Olvido cambiar de canal y llego tarde a la cita dominical con Jordi. Tema conflictivo dónde los haya. La “operación palace” ha empezado. Diez minutos y estoy cautivado con la historia. Me lo he creído todo. Fascinante. Políticos, actores, periodistas. Todos perfectamente adiestrados. Como en la vida real. ¡Que capacidad de digerir la mía! Cuatro conclusiones:

Primera. Las versiones oficiales de los acontecimientos han de producirse con rapidez. Si se demoran, generan historias paralelas, generan desconfianza. Quién más y quien menos ha fantaseado con la relación rey – golpe de Estado. Las “éboladas” no prosperarían si la verdad saliera a la luz en el momento oportuno. Interpreto el programa de ayer como una exigencia a que se desclasifiquen los documentos y nos dejemos de “historias”.

Segunda. Los medios de comunicación tienen una capacidad fantástica de generar discurso. Hemos de estar alerta. Cualquiera con medios puede montar una historia y hacérnosla creer. Una historia repetida ininterrumpidamente se convierte en verdad. Recomiendo encarecidamente leer “No pienses en un elefante”de Lakkoff. Sin embargo, ésta no es la historia ¿no?. Es una historia. De las muchas posibles. Atentos a la lucha de los discursos. ¿Quién impondrá su historia?.

Tercera. ¿Periodista a tus noticias?, ¿comunicador a tus discursos?, ¿guionista a tus historias?. Periodismo subjetivo, interpretado, anovelado. “Totus revolutum”. Apuesta arriesgada. ¿Volveré a la cita dominical? ¿Confío o pienso que será una nueva farsa? ¿Interpreto o directamente me alineo?

Cuarta. ¿Habremos crecido después de esto? ¿Habremos desdramatizado el mito lo suficiente? ¿Seremos capaces de digerir?

Mundo líquido. Sube la marea, como un buen nadador, oh, oh, aprovecha la o-la ….

Hay que independizarse de la manipulación (mi versión)

Escribo este artículo con el mismo título y como comentario al que mi buen amigo Nairo ha publicado en: http://www.reddit.com/r/podemos/comments/2id8eb/hay_que_independizarse_d…

Reconociendo previamente no ser un experto en la materia siento lo siguiente.

Yo que voté Si a la Unión Europea, lo hice con la intención de contribuir a generar el gran Estado al que me gustaría pertenecer. Yo sería un Ciudadano de la Unión.

Puñetazo en la mesa en un contexto internacional cambiante, en el que los «países», por si mismos, poco tienen que negociar en la división internacional del trabajo.

La Unión Europea protegería y conduciría a su ciudadanía en el proceso inevitable de justicia mundial que puede suponer la transnacionalización económica- Los elegidos para gobernarla rendirían cuentas a sus votantes por las medidas adoptadas, de tal forma que quienes votan tendrían cierta capacidad para llevar las riendas del proceso.

En este contexto. ¿Tienen sentido los «países»? Para mi no.

Si Defensa, Economía, Buen ambiente (como dice mi hijo Nicolás), Empleo, Sanidad, Educación …, las grandes políticas fueran de la UE. ¿Dónde queda la competencia de los países?

El fracaso europeo que yo vivo ¿no es acaso consecuencia directa de los nacionalismo que ejercen cada uno de los países miembros? ¿No es nacionalista Alemania? ¿No lo son Inglaterra, Francia, Italia, Holanda y Bélgica? ¿No es nacionalista España?

Estoy de acuerdo, el verdadero problema es el nacionalismo, pero el nacionalismo que me impide votar directamente al Presidente del Estado que me gobierna, a saber, la Unión Europea. No soporto que la Presidencia del Estado al que pertenezco la negocien un puñado de nacionalistas.

En este contexto, el nacionalismo de Cataluña es insignificante. Es anecdótico. Es marginal. Me es indiferente que voten, me es indiferente que separen. En parte me dan envidia por no poder hacer lo mismo como madrileño, claro que nosotros , con tanto royo de autonomías, ya no sabemos ni lo que somos (Madrid, Castilla la Nueva, Castilla…).

Siento que los nacionalismos de verdad, los de los paises, no los de las regiones, son el frente de batalla. Son los que obstaculizan el desarrollo de ese gran estado que deseo, la UNIÓN EUROPEA. Son los nacionalismos los que han fraguado una europa, si con minúsculas, económica , en vez de una Europa de personas.

Lo de Cataluña,…, no me extraña. Pero repito. No es mas que una anécdota. Es la consecuencia, no la causa de un problema.

El problema real es el verdadero nacionalismo y sus permanentes trabas a la creación de un estado que no es capaz de intervenir ni en los problemas que le acechan (véase Yugoslavia, Ucrania, etc.)

De verdad tenemos que creer que Cataluña no tendría futuro fuera de la Unión. ¿Y Macedonia, Serbia, etc., si lo tienen?

Es más, ¿tienen futuro los países que conforman la Unión Europea, fuera de esta?

Mi respuesta es no.

¿Quién es entonces mi mayor oponente?. El nacionalismo, no sólo el catalán.

Tenerife, 100×1

Inicio esta sección con el viaje que hicimos para conmemorar la licenciatura de Belén. Tenerife.

Tantas cosas por conocer y tanto por descansar que para esta visita relámpago nos centramos en el Patrimonio Mundial de la Isla y una playa de lujo.

Visita al Teide. Manuel nos llevó en su furgo y nos dejó en la salida del teleférico (2356 m) a eso de las 15:30 h. En ocho minutos estabamos en los 3.555 m a los pies de un Teide que amenazaba con sus fumarolas.

Como en nuestros últimos viajes nos planteamos una dosis de reto. Reservamos noche en el alojamiento más alto de lo que hoy se conoce por España, el Refugio Altavista (3260 m). En los folletos y en la web parece bastante accesible pero lo cierto es que está en casa dios. Cuando estábamos a apenas 200 m. de la cima iniciamos un descenso de 300 m hasta nuestro destino. Un camino perfectamente definido, sin posible pérdida.

A unos quince minutos, paradita en el mirador de la Fortaleza, ruta 11 y desde allí, en una escalinata sin fin, la ruta 7 nos lleva a Altavista. Parece que no se llega nunca. Las rodillas cada vez más atormentadas, la edad. La vista cada vez más agradecida, los basaltos que recortan el cielo, las vistas del Puerto de la Cruz y finalmente las Cañadas del Teide.

El Refugio lo justo. Esperamos hasta las cinco y media a que un agente lo abriera. Dos horas después nos asignó litera y compañeros de habitación (francesa de la Gomera, bilbaino y eslovena). Cena en el comedor y precios desorbitados (10 minutos wifi 1 €, un café de máquina 2 €). No dan cenas pero puedes utilizar la cocina, el microondas, y el menaje de la instalación. Peculiar mezcla de nacionalidades. Ninguno inferior a los treintaytantos.

A las 5:30 sonata de despertadores, desayuno, equipación y salida. Mucho frío noche cerrada. Ningún atisbo de nubes. Cielo muy estrellado. Nítidamente estrellado pero sin apenas tiempo para disfrutarlo. Los frontales nos indicaban el camino a seguir. La próxima la haremos en luna llena. Subida hasta el Teide con poco oxigeno y bastante esfuerzo. Al final la recompensa. La foto con la sombra del Teide proyectada sobre el mar de nubes. Sólo para quienes se chupan los 500 m. de subida desde el refugio.

Dinópolis (Teruel)

Basta un pequeño comentario para que «el pequeño Nicolás» arda en deseos. Dinopoliiisssss!!!

No somos amigos de los parques temáticos.Nunca hemos ido a un parque temático. La sola idea de lo visto en la caja tonta me hace temblar. Dado que es en Teruel, la visita una especie de ayuda al desarrollo. De otra forma el precio de las entradas, la imposibilidad de hacer fotos y la prohibición de introducir alimentos y bebidas al recinto me hubiera hecho desistir. En fin todo sea por las criaturillas.

Diez de la mañana. Al llegar al recinto la primera en la frente. Para visitantes futuros: hay que sacar las entradas por internet. Evitaréis el madrugón o una cola en torno a los treinta minutos.Menos mal que la imaginación vino a socorrernos. Beltrisaurio, Niki Rex, Mamaciraptor y Papatauro esperaban ansiosos ver a sus antepasados. Casi cien euros del ala por dos personas adultas y dos niños nos evidencian que Teruel existe.

En la antesala se respira el ambiente. ¿Cual es el Dino con la cola más larga? Dinópolis. Entramos a las 11:20 y no paramos de hacer colas hasta las 19:00 cuando entramos en el último espectáculo. De aproximadamente media hora en cada estación y con intentos recurrentes en algunas de ellas. No obstante todo ello la visita está francamente bien. Muy original en cuanto a la concepción del parque. Diverso en cuanto al tratamiento de las edades e intereses. Escaso en cuanto a estrategias para optimizar la visita.

Iniciamos la visita en la cola más corta. El Cine 3 D, una sesión sobre un bebé de T-Rex albino que es adpotado por Dinos herbivoros. Si habéis visto la saga «En busca del valle encantado…» (la de piecitos y compañía) y algo de 3D la peli no os aportará nada nuevo. A Nicolás le ha encantado. Es su primer tropiezo con esa tecnología y le ha impactado. El sourround y los afilados dientes de los dinosaurios que amenazaban con devorarle le hacían estremecer. No podía creer lo que veía. En ocasiones se quitaba las gafas para comprobar lo borroso que se veía la pantalla plana a la que está acostumbrado. En otras lanzaba la mano intentando tocar flores e insectos que parecían a su alcance. Otras se acurrucaba intentando evitar la proximidad de los dinosaurios.

A la salida del 3D otra cola (no insisto más a cola por sala). Tras la espera te adentran en una sala en la que te muestran una presentación del «Territorio Dinópolis». Puro marketing comercial en el que te informan de la ubicación y características de las siete sedes dispersas por la provincia de Teruel,y de algunos aspectos relacionados con la infraestructura. Particularmente creo que es una pérdida de tiempo, aburre hasta a las mascotas y es incómoda ya que se visualiza de pié.

A continuación el ansiado «Tunel del tiempo». A pesar de que bromeábamos con Nik recordando la experiencia de los túneles de la ruta verde del verano de 2012, este no estaba muy convencido de su entrada en el recinto (traumatizado por el cine 3D). Tras algunos pucheros, después de levantarle el ánimo y gracias al apoyo de la persona que daba entrada a las vagonetas entramos en un vagón sobre railes que en zig zag se iba desplazando en el tiempo desde el big bag hasta la desaparición de los dinosaurios. La secuencia está bien desarrollada aunque tarde en afinar mi oido para escuchar la locución. La atracción es mejorable, sobre todo cuando has visto lo demás. Nik iba con la cara tapada, aunque su curiosidad le hacía ir entreabriendo los deditos para maravillarse de las figuras animadas que iban apareciendo.

El recorrido finaliza en una sala diversa en la que se entremezclan juegos de ordenador, un mostador para pintar tu dinosaurio preferido, unos monitores que pintan la cara a la chiquillería más atrevida, un panel de los que sacas la cara por un agujero para que te hagn la foto de recuerdo y un espléndido croma por el que pagas para hacerte una fotografía a punto de ser devorado por un dinosaurio descomunal. Me encanta ver las poses y caras de la gente intentando expresar su sorpresa ante un potencial glotón de proporciones desmesuradas.

Después de unos minutos de espera visitamos el Museo Paleontológico. Una maravilla. La visita se hace entre originales y reproducciones. Personalmente me hizo reflexionar sobre el dilema museográfico en un mundo tecnológico. ¿Es necesario el original? ¿vale con la copia? Lo cierto es que la visita permite apreciar la magnitud de los ejemplares, sus características morfológicas, etc.

Aprovechamos para salir al aire libre para disfrutar de la Paleosenda, un complejo lúdico para mayores de 9 años (pura teoría) en el que un laberinto parcialmente cubierto y con forma de amonites (lo que me costó descubrirlo) da acceso a una estructura de madera con cuerdas que les permite enfentarse a los retos que proporciona. También cuenta con una zona de excavación en el que se puede contribuir a desenterrar los huesos de un dinosaurio semienterrado, unos huevos de dinosaurio en los que hicimos las correspondientes fotos y una zona de lavado de materiales eque inexplicablemente atraía al público infantil ya fuera por el cubo con el que cogían agua para ser vertida para recorrer un pequeño itinerario con trampillas y tapones, ya por una zona de espejos en el que las personas más presumidos eran remojadas por quienes accionando un botón acababan mofandose de su demostrada vanidad.  En un peqeño chiringuito comimos un esquisito bocata de jamón de Teruel que nos dió fuerzas para continuar.

La aventura del 4D es muy original y está muy conseguida. Nos gustó mucho porque te hace vivir la película que estás viendo. Realmente es una nueva dimensión.

El último minuto

Obra de teatro.

Tiranosaurio Rex.

Castillo de Peracense (Teruel)

Llevamos yendo a Teruel más de diez años y nadie nos había informado de su existencia. Desde Villarquemado apenas tardamos tres cuartos de hora en llegar. Como siempre sin tráfico. Que maravilllosa es la provincia para quienes salimos de la urbe.

Llegamos a Peracense. Enseguida una señal nos indica el camino hacia el castillo. Se encuentra en una situación maravillosa con unas vistas espléndidas del Valle del Jiloca. En la serpenteante subida rápidamente identificamos el rodeno, un tipo de roca formada por limos y arcillas ricas en hierro y magnesio, sobre la que se asienta y convive el castillo.

El castillo magestuoso. Fantásticamente rehabilitado nos traslada de lleno a la edad media. Cuán terrorífica época. Este sitio debió de jugar un papel estratégico por su situación entre las tierras de Aragón y de Castilla. En la entrada un taquillero nos vende las entradas a tres euros, los merecen. Al comenzar la visita vimos cómo una familia con sus hijos jugaban a tirarse bolas de nieve. La que una semana antes bendicieron los habitantes del lugar porque, según decían, les salvaba la cosecha.

Tres recintos en torno al punto más elevado del terreno. En el tercero y más amplio nos llama la atención un bonito azud, la contemplación de las caprichosas figuras talladas en el rodeno y los vericuetos del perímetro conformado por la roca natural y el artesanado humano. Nuestra imaginación, que intentaba imaginar la vida de los medievales en este lugar, se quedaba muy corta en calibrar la dureza cotidiana de quienes lo habitaran en aquellos tiempos.

Visitamos las habitaciones. Que frío debían de pasar, ¿Cerraban las ventanas? ¿Y los prisioneros? Parece que agua no les faltaba. La cocina pequeña. No debían de ser muchos los que aquí se refugiaran. Lamentablemente las habitaciones del museo no disponían de luz.  No nos enteramos de nada de la vida y misterios de las gentes del castillo.

Estuvimos casi dos horas subiendo y bajando escaleras y contemplando el paisaje. El Jiloca, la Sierra Palomera, el pequeño Peracense. Desde hacía tiempo teníamos la sensación de estar solos. Nos lo confirmó el taquillero a la despedida. Su semblante se había simpatizado, probablemente porque se aproximaba la hora de cerrar. El merchandising se agota. Sólo tienen libretas y abanicos con la imagen del castillo. Optamos por las primeras,;siempre hay notas que apuntar. Lo del abanico en estas altitudes debe de ser una broma del lugar.

Atardecía y queríamos una foto del conjunto. Para conseguir un buen encuadre me interné por una colina de rodeno. Es curioso parece dispuesto en lascas. Al fin lo consigo. Cuando regreso, no están Belén;ni el coche. ¿Se los habrán llevado los que venían en el coche que escuche que pasaba mientras buscaba mi objetivo? Espero dos, tres, cuatro minutos mientras crece mi impaciencia. Al final aparece en el horizonte. Para dar la vuelta al coche tuvo que recorrer unos kilómetros hacia Ródenas.

Desde Peracense miramos la vuelta atrás. El castillo mimetizado en el rodeno. Merece la pena visitarlo.<

Dejo un vínculo con una visita virtual: http://www.peracensemedieval.com

Londres 2013

Por fin. Muchos años deseándolo. Ya se hizo realidad. Hemos estado allí. Desde el avión no hemos podido ver nada. Tampoco en el tren que nos llevó al centro. Niebla y noche temprana se encargaron de decorar mis primeras impresiones. Imágenes de la reina decorando los pasillos del aeropuerto de Gatwick. Aromas de sociodiversidad: blancos, negros, marrones, británicos, hindúes, japoneses. En el Metro, periódico gratuito del «tube» una noticia que lo ilustra. La mayoría de la población de Londres no es británica. Se siente.

Nos alojamos en el Hostel 639, en Kensal Green. al noroeste de la ciudad. Muy barato, limpio y con acceso a cocina. Un poco caótico cubrió nuestro objetivo.

Tres días muy intensos que Belén había estudiado minuciosamente. Muchas cosas y poco tiempo. La próxima nos detendremos en cosas específicas. De momento grandes impactos.

El primer día lo iniciamos en el Palacio de Westminster, Patrimonio Mundial. Me gusta el edificio, su reflejo en el río, la torre que alberga el Big Ben, la idea de que el edificio no sea religioso ni de la reina. Me disgusta compartirlo con tanta gente a la vez. Me sorprende que el puente resista tanto peso y que finalmente tomemos alguna fotografía decente.

Allí tomamos un ferry para navegar por el magnífico Támesis que nos permitió un recorrido rápido por la ciudad, nos facilitó unos bonitos paisajes londinenses (el puente de Londres, la City, etc.) y nos llevó a uno de los sitios que como geógrafo estaba obligado a visitar: Maritime Greenwich. Siete libras por la visita del Real Observatorio dónde hacerte una foto en la linea que marca el meridiano. Doce por el Cutty Sark, no, no te lo bebes, lo visitas por dentro (la entrada mixta te ahorra dos libras), las visitas del Museo Marítimo Nacional y de la Casa de la Reina son gratuitas. También el reposo en el magnífico Greenwich Park, las estupendas vistas desde el Observatorio y la foto en la prolongación del meridiano. Recomendable el Greenwich Market. Coqueto. Antigüedades, segunda mano, artesanía, comida rápida. Me sorprendió ver a un nota en bicicleta con una camiseta del Kas, equipo ciclista en el que corrió mi primo Nemesio (junto a Perurena, Fuentes, López Carril, Lasa, Aja, Galdos, etc.) en los años 70.

El regreso lo hicimos en la primera fila de la planta superior del típico bus, curioso. Nos sorprende una fotografía inmensa del F.C. Barcelona anunciando Qatar Foundation. Nos bajamos en el puente de Waterloo, paseamos hasta Trafalgar Square. Tomamos the Mall y disfrutamos de una pequeña siesta al sol en los bancos de St. James’s Park, envidiados por una pareja de españolitas que susurraron «Me gustaría hacer lo que están haciendo estos dos». Cisnes, patos, pelícanos y otras aves hacían las delicias de cuantos los admirábamos. Llegamos al final del parque, pasamos bajo el Arco de la Victoria, saludamos a los guardias del Buckinham Palace y nos adentramos por Green Park hasta llegar a la entrada de Hyde Park. Grandes parques planos con árboles inmensos. Mucha gente paseando a pie o en bicicleta. Allí cogimos otro bus hasta Picadilly Circus. Vimos la plaza y caminamos hasta Soho square. Desde allí alcanzamos Oxford street (Zara) que recorrimos de este a oeste en el visor de otro autobús rojo. Compramos en una tienda árabe en Edward Road y regresamos al hostel.

Al día siguiente Camden Town. Magnífico. Miles de tiendas y puestos. Toda la comida fast food del mundo en apenas un palmo. Paella y pulpo gallego. Nos gustaron Camden market, Camden Lock Village, Stables market (gracias por sus baños gratuitos). Compramos unas gafas de sol y vimos algunas tiendas bastante originales. Un tipo que te enseñaba a ser DJ por 15 libras/hora, otro que vendía camisetas que se iluminaban al ritmo de la música, una tienda de ropa psicodélica (naranjas, verdes y azules fosforitos con aires venusianos), varias tiendas vintage (segunda mano en 3D, etc.). Nos decidimos por comida hindú. Tras un merecido descanso tomamos el camino que corre paralelo a Regent’s Canal, por el que transitan los waterbus que desplazan a los turistas por el agua y las casas flotantes acicaladas por propietarios que aprovechaban los rayos solares del veranillo del membrillo. Pasamos el Zoo y nos adentramos en Regent’s Park dónde tomamos el sol sin camiseta y disfrutamos del arrullo de una pequeña cascada. Tras el descanso paseamos por Queen Mary`s Garden (la rosaleda londinense). A la salida visitamos el Museo de Sherlock Holmes. Desde allí tomamos el metro en Baker Street. Nos dirigimos a Victoria Station, un poco desmejorada por las obras de una nueva estación autobuses que parece que respetarán al Victoria Palace Theatre, para, desde allí, acercarnos, a Hyde Park. El solecito se ocultó tras las nubes y el paseo fue menos lustroso que lo que esperábamos. A pesar de que algunos edificios estropean con su altura la visión desde su interior el parque es espectacular. Espléndidas explanadas verdes, árboles espectaculares, buena distribución de los espacios para peatones y ciclistas. Bellas láminas de agua, anecdótico el Memorial Fountain Princess Diana y discreto Kensigton Palace. El cansancio hacía mella y retornamos.

El último día, sábado, quisimos visitar el mítico Covent Garden. Llegamos a Oxford Circus para bajar a Picadilly por una Regent Street invadida por los peatones gracias al despliegue publicitario protagonizado por la NFL (liga de fútbol americano). Miles de personas esperando cola en las diversas atracciones para todos los públicos. Nos cobijamos en Carnaby Street para desde allí llegar a Picadilly Circus, Lencester square y desde allí a nuestro destino. Poco a poco íbamos sintiendo sentimos lo grande que es la ciudad. Creo que esa mañana se concentraron allí los ocho millones de londinenses. Un gran centro comercial con numerosas actuaciones callejeras rodeado de pequeños mercaditos (Ancient market). Mucha, mucha gente. Imposible disfrutarlo. Decidimos salir de allí y volver a Covent garden. Tomamos un lunch, compramos algunos recuerdos para la familia y decidimos volver al hostel para echarnos la siesta. Al caer la noche (seis y media de la tarde) bajamos nuevamente al Parlamento para disfrutar de las vistas nocturnas del Palacio de Westminster, la Abadía, el Big Ben y los iluminados London eye y el County Hall. De regreso no pudimos evitar un fish and chips y una pinta en el The Mason Arms donde un puñado de británicos disfrutaban de la victoria del Atlético de Madrid frente al Real Madrid.

De madrugada cogimos un bus que nos llevó a otro que finalmente nos condujo al aeropuerto de Luton desde dónde regresamos a Madrid.

Antonio Fernandez. You are my lucky star

Antonio Fernández. Jugador y entrenador del Olímpico 64.

No puedo decir que fuéramos amigos. El era mayor que yo y no compartíamos generación.

Nos tropezamos en el Olímpico 64. En mis épocas de infantil y cadete entrenaba una o dos categorías por encima de la mía. En su equipo estaban Alberto, Chema Rico, Carlos Alburquerque, Dudu, Pan, Mike, Luis Ja y otros más. En el parque los contemplaba desde la banda cuando, después de acabar mis entrenamientos, comenzaban los suyos ya echada la noche. Más de una regañina me llevé por llegar tarde a casa por quedarme a verlos.

Después de unos años, rondaría yo los dieciocho, conformó el mejor equipo de baloncesto del que he formado parte. En aquella época no me enteraba de muchas cosas, pero mis intuiciones me dicen que no debió de hacer muchos amigos cuando eligió sus jugadores pues creo que «caducó» a muchos clásicos del club.

Tuve la suerte de ser el «puto junior» que no quita ficha a uno de la categoría. Muchas ganas de aprender, derroche de esfuerzo y ganas de reconocimiento por mi parte. Gran exigencia, disciplina y un poco de mano izquierda por la suya. En lo individual me ayudó mucho a superarme, no tanto técnica sino físicamente, y a disciplinarme en un momento convulso de mi vida.

Nunca he sentido más remordimiento por faltar a un entrenamiento que con él como entrenador. En más de una ocasión después de un fuerte dilema entre juerga o «entreno» (¿recuerdas Almudena?), decidía salir corriendo a entrenar para evitar posibles sanciones que, en forma de chupar banquillo, traducía. Me conocía bien. Sabía perfectamente el lugar que ocupaba el baloncesto en mi escala de valores, muy alta en aquel entonces. Sabía perfectamente que podía condicionarme si faltaba a la disciplina que marcaba y yo lo aceptaba con la ilusión de jugar mis minutos cada domingo.

Durante esos años creó un grupo ambicioso y formidable. El decía que la suerte no viene por si sola, la suerte hay que buscarla. Recuerdo las camisetas negras de la película Alien («You’re my lucky star) que nos uniformaban junto al chandal Le coq sportif de nuestros patrocinadores «Calzados Belenin», sus pre temporadas corriendo como caballos por la Casa de Campo, sus interminables ruedas de cuatro calles, los infinitos contrataques, sus tácticas simples pero eficaces (Nico cuando haya un rebote vas corriendo a los pivots les quitas el balón, das un bote mientras buscas a Edu con la mirada y le pasas rápido la pelota), sus permisos especiales (Felipe ¡ya has hecho tu tiro! no tires mas desde fuera de la zona). Agotador pero eficiente. ¡Cómo me gustaba ganar! ¡Cómo cuesta ganar!

Jugábamos en Tercera División y por lo que recuerdo en las dos ocasiones quedamos primeros. En una de ellas ganamos todos los partidos menos uno que empatamos (en aquel entonces tampoco había triples). No sabría decir cuál fue el secreto del éxito pero disfrutamos, al menos yo, como enanos y logramos ascender el equipo a Segunda división.

En el barrio éramos conocidos. No sólo por el basket sino por las fiestas que organizábamos. Fuera de aquí también. En algunos pubs (Rebote, Fox) ponían nuestros partidos grabados en vídeo. Vídeos que disfrutábamos con una cerveza en la mano y, como no podía ser de otra forma, escuchando buena música.

Mi padre me descubrió la clásica. Alberto Blanco, en la parro, a Stevie Wonder. Él en su casa, después de los entrenamientos, a Earth, Wind and Fire y a muchos artistas y canciones que después se convertían en éxitos (recuerdo especialmente cuando me auguró el de Tainted love de Soft Cell que no me gustaba especialmente). Escuchaba sus programas de radio, en los que aprendí a seguir la pista de determinados productores, instrumentistas o cantantes. Impulsó mi afición a los vinilos que inicié en la Tony Martin. Me regaló una entrada para ir a ver a Bob Marley en uno de los conciertos de Old Chap que se anuló por los destrozos que se produjeron en uno anterior a causa de la embriaguez de Lou Reed. Me llamaba the Knack cuando triunfó el My Sharona. También recuerdo especialmente el «trío» que nos marcamos junto a Buby en un hotel de Benidorm (mal pensadores) después de ver una actuación de Eddy Grant ante cerca de quinientos ancianos en su famoso festival.

Hace más de veinte años que no le veía aunque le seguía escuchando en www.radiowapa.com. El último saludo nos lo enviamos a través de su sobrino Napoleón a quién conocí en una pachanga en las canastas del río próximas a los Austrias. Mi amigo Javier me dió la noticia de la muerte de «el rubio» y ayer no dejé de pensar en él mientras los veteranos del Olímpico jugábamos el partido de los martes.

Un fuerte abrazo Antonio y gracias, muchas gracias.