Para la reflexión

«Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no nos protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.» Alissa Zinovievna Rosenbaum (Ayn Rand). La rebelión de Atlas. 1950

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *